futuro-en-la-educacionLos procesos intelectuales de la actualidad pretenden que la educación en Colombia se adapte a los nuevos estándares de calidad a nivel mundial, partiendo de la posibilidad de orientar a los jóvenes y dirigirlos a la creación de productos y empresas en los que la innovación sea un valor agregado explícito.

Esto no sería posible si los estudiantes no fueran guiados por profesionales íntegros, teniendo en cuenta las conclusiones a las que llegaron especialistas en educación no solo nacional si no mundial en los conversatorios de la Cumbre Líderes por la Educación, organizada por Semana Educación en el Cubo de Colsubsidio en Bogotá. Francisco Cardona, ministro de Educación encargado tras la renuncia de Gina Parody, afirma: “Tenemos que fortalecer el sistema educativo, mejorar el acceso y la calidad. Implementar la jornada única, apostar por la excelencia docente, fomentar el bilingüismo y asegurar la educación superior de calidad” todo esto con el fin de mejorar los resultados en las pruebas Pisa las cuales son uno de los indicadores mundiales más importantes en cuanto a educación.

Adaptar los procesos educativos permite que los estudiantes estén cada vez mejor preparados según Marc Prensky, experto mundial en tecnología y educación, quien manifiesta “reformular la educación para adaptarla a los tiempos que corren y a las nuevas demandas de un mundo cada vez más rápido y volátil”. De esto se puede concluir que la educación del futuro propone que los jóvenes se sumerjan en la tecnología incluyéndola en sus procesos cotidianos, abriendo el espectro a nuevas oportunidades profesionales y laborales.

Todo esto según la Revista Semana en su artículo La educación del pasado ya no sirve en donde además, se relacionan los puntos de vista de otros expertos invitados a los conversatorios de este gran evento, todos reunidos en pro de la educación de nuestro país, con el fin de promover la inversión estratégica y los avances significativos en educación.
De la mano de grandes profesionales se forja el camino de la juventud del futuro y de ellos depende que Colombia avance positivamente en los estándares de calidad en educación.